domingo, 5 de junio de 2016

El Big Ben del Pisuerga

Hay un pueblo en la Campiña del Pisuerga que un día al año lleva la inmersión lingüística hasta su propia Plaza Mayor, dejando de ser por un día un vinícola pueblo castellano para transformarse en una English village, todo ello gracias a la iniciativa y el trabajo de Lola Guerrero, directora de la Academia de enseñanza Guerrero, en Cigales, donde se aprenden idiomas de 0 a 99 años, aunque he oído que van a aumentar la edad de admisión.


Y es que hoy todo el pueblo ha participado en este role playing colectivo que se repite generalmente el primer sábado de junio desde hace ya tres años. El objetivo: hablar en inglés y acercar esta lengua a los más pequeños con talleres participativos en los que se escenifican retazos de la vida cotidiana de cualquier pueblo. Los niños hacen de médicos, de cocineros, de granjeros, dependientes de supermercado, modelos, bomberos o policías tutelados por adultos que interactúan con ellos continuamente en inglés, una idea fantástica.


Talleres infantiles

Firemen
Pero no todo se queda en los talleres, también hay animación en inglés, como el taller de baile con Sarah Fox o el de iniciación al mundo del DJ con Darkrow y por la tarde ha habido teatro de calle a cargo de AbcDani. Todo pensado para crear un espacio lúdico en un ambiente familiar en el que los niños se familiaricen con el inglés. En el centro de la plaza se ha construido una típica cabina telefónica londinense que hace un simpático contraste con la iglesia renacentista monumental. Sabemos que es la Catedral del Vino, pero para nosotros hoy ha sido el Big Ben del Pisuerga. Muchas familias han usado este punto para hacerse su foto de recuerdo con unos gorros de graduación con la bandera inglesa que habían dejado allí los organizadores a modo photocall. 




Photocall junto al Big Ben
Conocer un idioma va más allá de poder viajar por el mundo con cierta soltura. Saber idiomas mejora el conocimiento de otras materias, como las matemáticas, porque el lenguaje matemático es también otra lengua, mejora la adquisición del procesamiento abstracto y en los más pequeños mejora la capacidad del aparato fonador al aprender los sonidos de la segunda lengua casi al mismo tiempo que los de la lengua materna. Conocer otra cultura nos hace más tolerantes y a la vez aumenta nuestra capacidad crítica. La educación intercultural, en la diversidad, es la única capaz de romper las fronteras de la xenofobia y los prejuicios.

Quiero agradecer desde aquí a Lola Guerrero su trabajo, no sólo en este día, sino todo el año, su tesón en el empeño de enseñar a nuestros hijos otro idioma, otra cultura y una nueva forma de vida: la del bilingüismo. La celebración de Cigales Village ha sido sólo una de las apuestas de su Academia por la difusión de los idiomas, tras todo un año de actividades gratuitas y bilingües de lo más diverso y para todas las edades: fiesta de Halloween, visitas guiadas, excursiones...Gracias también a todos los que han participado de forma altruista en convertir el aprendizaje en un juego de niños. Ojalá surjan más villages en la Campiña del Pisuerga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por compartir tu opinión.